Manuel Gutierrez Aragón prepara una serie para TVE sobre la música cubana

Manuel Gutiérrez Aragón, director de películas como Todos estamos invitados o Cosas que dejé en La Habana ha preparado para TVE una nueva serie documental en la que se hará un repaso por la música cubana y que aunque será presentada en los cines se podrá ver en la cadena pública a lo largo del 2009.

La serie que no cuenta todavía con un título consiste en cuatro episodios de unos 50 minutos cada uno más un quinto y un quinto documental de tema más íntimo y testimonial realizado por el propio Gutiérrez Aragón, cuya relación con Cuba viene de lejos.

El cineasta propone un viaje muy libre por los ritmos y la historia musical de la isla, con especial acento en géneros y estilos poco habituales, como el jazz afrocubano, el filin o la fusión.

Antillana de Comunicación, TVE y el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC) producen la serie que se concecbió mucho antes que Gutiérrez Aragón anunciara su retirada. Los tres primeros episodios, serán presentados durante el 30 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, que comienza mañana (2 de diciembre) en La Habana.

Gutiérrez Aragón es director general del proyecto y además realiza Música para vivir, un documental que parte de la tesis de que en Cuba “la música es mucho más que música, es un alimento y casi una forma de vivir y de entender la vida”.

La miniserie, como decimos, consta de cuatro episodios dirigidos por Patricia Ramos autor de Ampárame, que indaga en las relaciones entre la música y la religiosidad en Cuba, en el que intervienen artistas como Juan Formell -director de Los Van Van-, Chucho Valdés, José María Vitier o el rockero Carlos Alfonso.

El realizador Arturo Soto se ocupa del documental sobre la fusión, en el cual es una sobremesa, en la que participan los músicos Sergio Vitier, Zenaida Romeu, Cesar Lopez y Yusa, lo que da pie a construir una historia que sostiene que toda la música cubana es fusión y mezcla, desde la contradanza al grupo Habana Abierta.

Rebeca Chávez realiza el capítulo dedicado al filin, en el que desfilan las glorias del género: José Antonio Méndez, Cesar Portillo de la Luz, Elena Burke, Omara Portuondo y un largo etcétera, con un material de archivo que es un tesoro.

El director Pavel Giroud traza el perfil del jazz afrocubano y emplea a un introductor fuera de serie, el mismísimo Chucho Valdés. Aparecen genios como el pianista Frank Emilio, ya fallecido, que ahora además de ser reconocido en Cuba lo será también en el exterior. Es una de las grandes riquezas de la serie de Gutiérrez Aragón.

En cuanto a Música para vivir, dirigido por Gutiérrez Aragón, los personajes centrales son los bailadores de Santa Amalia, un grupo de amigos que desde hace 60 años se reúnen periódicamente a bailar jazz. El cineasta rodó en La Habana en febrero y contó con colaboraciones de lujo, como la del pianista Chucho Valdés y el cantante Pablo Milanes, si bien el corazón del filme son los integrantes de la peña de bailadores.

“Ellos mantuvieron esa tradición incluso en momentos duros, a principios de los años sesenta, cuando la música norteamericana fue considerada en Cuba un instrumento de penetración imperialista”. Juan Picasso y Roberto Manzano, dos de sus protagonistas, ya septuagenarios, funcionan como hilo conductor de una historia que recrea la memoria de aquellos fabulosos lugares donde solían reunirse -la mayoría desaparecidos-, pero que es sobre todo el símbolo de una amistad tejida alrededor de la música.

Vía| El Pais

Escrito por mariabella | 1 de Diciembre de 2008 con 0 comentarios.
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